5
de
Marzo
CHINA DESDE ADENTRO
DE PASO POR TIERRAS LEJANAS
Llegar a Hong Kong fue de gran impacto. Todo es comercio, todo es venta, todo es compra.
Por: César Colunga
Viaje realizado del 14 al 18 de noviembre del 2006
El gran buque trasatlántico del Princess anuncia que su llegada al puerto de Hong Kong se realizará en pocos minutos. Nos dicen que estaremos en Hong Kong (HK) tres días.
Las bocinas alertan que las escaleras están listas para descender; bajamos y la entrada a HK, a la gran ciudad de HK es, precisamente, a un enorme Centro Comercial con cientos de locales que venden de todo: ropa, juguetes, cosméticos, Harley Davidson, joyería y mucho más. Y si lo que se busca son marcas (Mont Blanc, Burberry, Armani, etc.) podemos encontrarlas a precios de risa. Y sí, son legítimas. Porque lo feik (imitación) te lo ofrecen en la calle. Por supuesto que no puede faltar lo más actual en electrónica que, aún, no llega a México.
Llegar a Hong Kong fue de gran impacto. Todo es comercio, todo es venta, todo es compra. Podríamos pensar que el centro comercial que describo es “exclusivo” para turistas. Pues no, los recientes Chinos Hong Konianos tienen mucho dinero para comprar y, lo más importante, lo usan para tal fin. La percepción que me queda bastante clara es que hay mucho dinero en HK. Prueba de ello es que el sótano de HK es todo un centro comercial.
Los malls se entrelazan por túneles que, además, ayudan a cruzar las avenidas pletóricas de tránsito vehicular.

Después de un paseo por dicho “mall”, salgo y me encuentro una ciudad hiper cosmopolita (permítaseme si es hipérbole). Quien “pasa lista” a los visitantes es una “muralla” de edificios, compuesta más de 30 grandes estructuras, entre los que destaca el HSBC y el del Financial Center of Hong Kong.
El diseño urbano nos lleva a un recorrido por The Stars Avenue. Un homenaje a las luminarias que han dado a conocer a HK ante el mundo. Jackie Chan y Bruce Lee entre ellos.
Al término del camino observo a lo lejos, no más de medio kilómetro, un muelle con un cuantioso número de conteiners que esperan su salida al comercio mundial. Cómo éste muelle encontraría una veintena más en el recorrido por la ciudad. Y en cada uno de ellos grandes torres de contenedores con mercancía por salir.
Por aquellos días, noviembre del 2006, se celebraba la cumbre de la APEC (Asia-Pacífico) y los diarios locales daban cuenta de la gran preocupación de los Estados Unidos de Norte América por el gran superávit comercial que tenía China con ellos.
Febrero del 2007: Alan Greenspan (ex presidente de la reserva federal americana) anuncia extraoficialmente, precisamente en Hong Kong, una “inminente” recesión económica en Estados Unidos hacia finales del presente año. Al día siguiente el actual responsable de la FED, desmiente a Greenspan.
Lo que no se ha dicho, hasta ahora, es que tanto el gobierno como los ciudadanos gringos están gastando dinero a volúmenes preocupantes. Sobre todo, por que es a crédito. El gobierno de Bush gasta con deuda.
Si China creció su PIB durante 2006 a un 28% real, y si la “gran caída bursátil” de la Bolsa de Shangai de 8.8% equivale a $100,000 (¡cien mil!) millones de dólares, cifra similar a las ganancias que tuvo la misma bolsa tan sólo SEIS días antes del coletazo del dragón.
Sólo me quedo pensando en una de las frases que Jonh Travolta dice hacia el final de su participación en el filme de Swordfish: “La economía de América bien valen unos cuantos muertos…”
Después del asunto de las torres gemelas, nada me sorprende. Sobre todo si Estados Unidos está involucrado directamente en ello.
Reitero, el dragón no cayó, solo dio un coletazo.
Numeralia:
• Hace 20 años no había sistema de bolsa de valores en China.
• Sólo durante 2006, la bolsa de valores China creció 130%
• En agosto de ese mismo año, 2006, China registró un tope comercial histórico, al rebazar los 18 mil millones de dólares mensuales.
• Las reservas Chinas crecen 300 mil millones de dólares cada año.
• Las exportaciones de China a Estados Unidos, durante 2006, fueron del orden del más de 287 mil millones de dólares.
• Por los mismos días de la caída de las bolsas en el mundo, Dick Cheney, vicepresidente de los Estados Unidos, sufrió un atentado en Afganistán. Esto no tiene números, pero también ayudó al descenso de la bolsa de Nueva York.


Comentario by diego — Marzo 6, 2007 (1:51 pm)
Yo de Asia sólo conozco Tokyo, y me traumé ahí. Fue un shock cultural impresionante. Tuve la oportunidad de estar en HK años después, un año después, pero de última hora no fui, debí hacerlo. Y tengo ganas de ir, supongo que un día iré. Bueno, eso supongo.