15
de
Febrero
15 de febrero… del olvido al no me acuerdo
Luego de un agitado día 14 de febrero o de San Valentín, y siendo ya 15 de febrero, me quedo con algunos comentarios sobre el día anterior.
Las escenas que vi entrada la noche, tanto en la calle como en los restaurantes, fue que no sé porqué, a la gente le dio por celebrar a lo ancho y a lo alto el Día de San Valentín.
Por la tarde, crucé la calle y entré a una tienda Sanborn’s (http://www.sanborns.com.mx). Por la hora que era (aproximadamente las 17.00 horas), supuse que estaría lugeramente vacío.
Mi sorpresa fue enorme al darme cuenta que en la zona de juguetería y dulces había una gran concentración de futuros compradores… pero sorpresa, no eran jóvenes ni adolescentes (si acaso, unos 5 muchachos revisaban los muñecos de peluche). En su mayoría, eran hombres y mujeres cercanos a los 40 años.
Según cifras, en los Estados Unidos los adultos de entre 45 y 54 años de edad fueron los que más regalaron durante las ventas de San Valentín el año pasado. Los consumidores de ese grupo de edades gastaron en promedio 118.11 dólares.
Pero los adultos jóvenes (entre 18 y 24 años), no se quedaron muy atrás, pues gastaron alrededor de 83.50 dólares para agradar a su pareja.
Ya más noche, de vuelta a la ciudad, en la calle eran los jóvenes los que mostraban más disfrute por el día festivo: globos de grandes dimensiones en forma de corazón, cajas o bolsas abultadas de regalo, ramos de flores… y abrazos, muchos abrazos.
Varios estudios han mencionado cierta relación entre la depresión y el consumo. Uno de esos estudiosos es el sicólogo Robert E. Lane, cuya hipótesis consiste en relacionar ambos eventos y explicar la depresión como consecuencia de la frustración que resulta de consumir sin obtener la felicidad prometida… tal alegoría de consumo de la que fui testigo este día, me lleva a pensar, a bocajarro, que desafortunadamente el estado de ánimo del ser humano en estos momentos no está en su mejor momento.
¿Qué llevó a esos hombres y mujeres a buscar con paciencia juvenil el chocolate, muñeco de peluche o regalo ideal, al gusto de su pareja? ¿Realmente era tal su frenesí de San Valentín, que compraron y gastaron así? ¿Lo hicieron de corazón… o por costumbre?
Si fue de corazón, enhorabuena… Si fue por costumbre, lo confirmo: el hombre es un animal de costumbres.
Pero a todo esto… ¿Cuál es el secreto del amor?

